El nuevo rumbo de Windows 11: actualización obligatoria a 25H2 y las mejores herramientas para exprimirlo

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Salvo que el ordenador lo gestione el departamento informático de tu empresa, ya no hay escapatoria. Microsoft ha decidido forzar la actualización a Windows 11 25H2 en todos los equipos. Ya no vale posponerlo indefinidamente. La compañía está utilizando aprendizaje automático para decidir qué ordenadores reciben esta versión primero, una medida drástica motivada, según diversas fuentes, por cuestiones de seguridad. Y es que tanto la 25H2 como los parches posteriores han cerrado bastantes agujeros del sistema operativo.

Por suerte, ha pasado suficiente tiempo desde el lanzamiento inicial. La mayoría de los usuarios pueden actualizar con tranquilidad porque los problemas graves de compatibilidad o aquellos errores que impedían usar el ordenador con normalidad ya se han solucionado. De hecho, la página de soporte de Microsoft confirma que todos los fallos conocidos de esta versión están arreglados. Si no formas parte del programa Insider, te quedarás en la rama más estable del sistema.

Mientras tanto, la versión 26H1 ya figura como la más reciente, pero tiene truco. No está disponible a través de Windows Update porque está reservada en exclusiva para el hardware basado en arquitectura Arm. Solo llegará preinstalada en ciertos dispositivos a principios de 2026 y cuenta con funciones diseñadas a medida para esas plataformas. Para el resto de los mortales, el próximo gran salto será Windows 11 26H2, que todavía está en desarrollo pero que, según los rumores, promete eliminar aplicaciones innecesarias y mejorar el rendimiento general.

Una alternativa de código abierto para tu nuevo escritorio

Con el sistema operativo recién actualizado, es el momento perfecto para revisar las aplicaciones que usamos a diario para trabajar. Windows 11 trae por defecto la Herramienta de Recortes, que cubre casi todo lo básico para hacer capturas, pero no deja de ser un software privativo con ciertas limitaciones. Muchos usuarios suelen dar el salto a ShareX, aunque ahora mismo hay una alternativa de código abierto que le está comiendo terreno. Se llama Yoink y va camino de convertirse en la opción predeterminada para muchos.

Yoink no es la típica utilidad ligera, sino una herramienta de productividad todoterreno. Combina captura, anotación, extracción de texto, traducción, grabación de pantalla y hasta la creación de pegatinas en una sola aplicación. Apunta al mismo público que la Herramienta de Recortes o el propio ShareX, pero con una usabilidad mucho más moderna. A nivel básico, ofrece lo que todos esperamos: capturas de región, pantalla completa, ventana activa y desplazamiento. Todo está pensado para ser rápido. Mediante atajos de teclado personalizables o usando el “Alt+C” por defecto, puedes capturar contenido sin romper la concentración.

La verdadera diferencia radica en lo que ocurre durante la propia captura. En lugar de enviarte a un editor externo, todo se hace sobre la marcha. Nada más abrir la aplicación desde la bandeja del sistema, puedes empezar a anotar directamente con flechas, formas, texto, desenfoques o dibujo libre. Si necesitas guardar una página web entera, basta con hacer clic derecho en el icono de Yoink, elegir la captura de desplazamiento y empezar a bajar por la página. El programa se encarga de unir los fotogramas automáticamente en una sola imagen.

Extracción de texto y traducciones sobre la marcha

Otra de sus funciones estrella es el motor de reconocimiento óptico de caracteres (OCR). Yoink lee el texto de cualquier zona de la pantalla y te lo muestra en una ventana dedicada para que lo edites, lo copies o lo traduzcas. Soporta más de cien idiomas y permite la traducción sin conexión gracias a Argos Translate, además de integrarse de forma opcional con Google Translate. Para temas de investigación o si trabajas en varios idiomas constantemente, resulta tremendamente útil.

Un historial inteligente y creación de stickers

A diferencia de otros programas convencionales, Yoink no se limita a guardar las imágenes en una carpeta perdida del disco duro. Las indexa. Cada captura pasa a formar parte de una biblioteca donde puedes buscar archivos no solo por el nombre, sino por el texto que contienen en su interior o incluso por similitud semántica. Básicamente, puedes buscar por lo que aparece en la imagen. En la pestaña de historial se guarda absolutamente todo: recortes, textos extraídos, grabaciones, colores e incluso pegatinas.

Hablando de esto último, la creación de pegatinas es seguramente una de las características más llamativas. Yoink elimina el fondo de las imágenes de forma automática para que puedas aislar elementos y usarlos como gráficos independientes. Para conseguir estos recortes limpios, la herramienta se apoya tanto en servicios en la nube, como remove.bg o Photoroom, como en modelos de inteligencia artificial locales del estilo de U2Netp o BRIA RMBG.